LAS DIFERENTES SUERTES
EDICIÓN NÚM 3

 

EL TOREO DE CAPA

            Seguimos describiendo más suertes realizadas con el capote, y para esta ocasión hemos seleccionado: EL FAROL, LA NAVARRA y LA CHICUELINA.

             En estas tres suertes encontramos detalles que tienen alguna similitud con la verónica, bien en la colocación del torero, bien en algún momento de la ejecución del pase o bien en la colocación del capote.


EL FAROL.-

            Fue ejecutado por primera vez el día 13 de mayo de 1.855, en la plaza de toros de Madrid, por Manuel Domínguez, por lo que se le considera inventor del mismo.

            En su inicio se ejecuta como la verónica, solo que justo cuando retiramos el capote de la cara del toro, el ejecutante gira ambos brazos como si fuese a echarse el capote sobre los hombros haciéndolo pasar por su cabeza mientras que el toro sigue los vuelos del engaño.

            Una vez realizado el pase y recuperando la posición inicial, el torero puede seguir lanceando por faroles o por otro tipo de pases.

            Este tipo de suerte se puede realizar invertido y también de rodillas.

            Desde que se inventara este tipo de pase, a todas las suertes en las que se pasa, o bien el capote o bien la muleta, por la cabeza se les añadió el sobrenombre de afarolados.

 

LA NAVARRA.-

            Es otra variante de la verónica. Para realizar esta suerte el torero debe de colocarse en el cite frente al toro y cuando la res meta la cara en el capote, el diestro gira en sentido contrario a la dirección en que viene el toro, quedando de nuevo de frente en el remate para volver a iniciar el lance siguiente.

            Esta suerte fue muy repetida desde los comienzos de la lidia. Prueba de ello es que en sus respectivas tauromaquias Pepe-Hillo y Montes la definen como la más utilizada después de la verónica.

 

LA CHICUELINA.-

            Su inventor fue el torero cómico “Llapisera” pero fue “Chicuelo” quien la perfeccionó y la consagró, de ahí su nombre.

            Es un lance que se ejecuta citando al toro como si fuese una verónica, sosteniendo el capote con ambas manos, a media altura delante del pecho. Al llegar el toro al capote se le marca la salida por uno de los dos lados imprimiendo al capote una suave sacudida hacia abajo con una mano, mientras que con la otra se sigue sosteniendo el otro extremo a la misma altura que al inicio del pase. Cuando ha pasado el toro, el torero girará en sentido contrario al viaje del toro para quedar colocado de nuevo y así poder repetir el lance o realizar otro tipo de suerte

            La chicuelina se puede realizar con más o menos lentitud y también con las manos más o menos bajas, dependiendo del diestro que las realice, pero ambas también pueden realizarse sin que el torero pare de andar y a estas se les denomina chicuelinas al paso.

A. Marín