PERSONAL QUE INTERVIENE, PRENDAS, ETC.
EDICIÓN NÚM 3

 

LOS ARENEROS.-

            Es el personal al servicio de la plaza encargado de la limpieza y conservación del piso de la misma.

            Su labor no termina cuando comienza el festejo, sino que en el transcurso de este y después del arrastre de cada uno de los toros, salen al ruedo provistos de los utensilios necesarios, para ocultar las posibles manchas de sangre y nivelar la arena del piso de las posibles irregularidades sufridas, por el toro o por los caballos, durante la faena que acaba de terminar.

            Ellos son los encargados también de marcar las dos líneas concéntricas que determinan la posición de los picadores en la suerte de varas.

            Al inicio del festejo forman parte también del paseíllo.

LOS MONOSABIOS.-

            Es el personal encargado de acompañar y auxiliar al picador en el transcurso de la suerte de varas.

            Este nombre les viene dado desde el año 1.874 por la similitud en la vestimenta, con la cual los uniformó la empresa de la plaza de toros de Madrid, con la que utilizaban unos monos amaestrados que representaban su espectáculo en un circo y a los cuales llamaban “monos sabios”.

Con anterioridad al año 1.874 se les denominaba “aliviadores” y en la actualidad se les conoce también con el nombre de “mozos de caballos” o “mozos de cuadra”.

            Al igual que los areneros forman parte también del paseíllo al inicio del festejo.

 

LA CHAQUETILLA.-

            Se le conoce también como “casaquilla” y es la pieza que forma la parte superior del vestido de torear. Está hecha de seda y es del mismo color que la taleguilla (calzón). Es más corta que la chaqueta ordinaria, pues solo llega hasta la cintura y se ajusta a ella.

            Tanto en la parte de la espalda como en las mangas llevan un bordado. Las mangas solo van sujetas por la parte superior con el fin de que el torero tenga mayor movilidad a la hora de realizar sus movimientos. Las hombreras llevan también bordados y van adornadas tanto en su parte delantera como en la parte trasera con unas borlas que reciben el nombre de “machos”.

            En su parte delantera lleva dos bolsillos abiertos perpendicularmente y unos adornos, iguales a los que adornan las bocamangas, de pasamanería de los que cuelgan unos flecos que se denominan alamares.

            Los bordados de la chaquetilla pueden ser de oro, plata, sedas blancas o sedas azabaches.

A. Marín