PERSONAL QUE INTERVIENE EN UN FESTEJO, INDUMENTARIA Y UTENSILIOS QUE SE UTILIZAN EN LA LIDIA
EDICIÓN NÚMERO V

EL SOBRESALIENTE

 
Tanto en las corridas de toros como en las novilladas en las cuales actúen uno o dos espadas se incluirá la figura del sobresaliente de espada.
En los festejos en los cuales el número de matadores de toros sean dos el número de sobresalientes será de uno; y en los festejos en los cuales sea solo uno el matador anunciado el número de sobresalientes será de dos.
Este profesional deberá figurar también en los carteles y deberá de estar en activo e inscrito en el Registro General de Profesionales Taurinos en la categoría que corresponda.
por lidiarse en el caso de que el espada o los espadas anunciados sufriesen algún tipo de percance o accidente que les impidiera continuar la lidia. Si el sobresaliente o los sobresalientes también resultasen accidentados entonces se procederá a dar por finalizado el festejo. Generalmente cuando un festejo transcurre dentro de la normalidad y el astado reúne condiciones, el matador o los matadores actuantes, suelen invitar al sobresaliente a la realización de algún quite.
Antiguamente todos los interesados en llegar a ser matadores de toros debían de iniciar su carrera como banderilleros por ello los banderilleros podían actuar de sobresalientes en el caso de cogida de sus maestros.
También puede ser un subalterno de la cuadrilla de los rejoneadores para que en el caso de que la res no muera con los rejones de muerte, el caballero no tenga que echar pié a tierra y sea el sobresaliente el que dé muerte a la res.
 
EL PUNTILLERO
 
            Es el encargado de dar puntilla o rematar a los toros. Algunas plazas cuentan entre sus empleados con puntilleros y pueden vestir también el traje de luces. En la actualidad prácticamente esta labor viene desempeñada por el tercer banderillero de cada cuadrilla. El más conocido y eficaz puntillero que aún hoy todavía recordamos es el célebre Agapito que prestaba sus servicios en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.
 
TRAJE CORTO
  
            Se le denomina así a la vestimenta que usan los vaqueros y garrochistas en las labores del campo bravo así como rejoneadores y lidiadores de a pié cuando actúan en festivales benéficos.
 
            Recibe este nombre por el tamaño reducido de sus prendas. Este tipo de trajes se confeccionan de fibra, alpaca o terciopelo y se suelen utilizar diferentes combinaciones de colores, no de tan extensa variedad como en el vestido de luces, y predominan sobre todo el negro, azul marino y marrones. Suelen combinarse también, dentro del mismo traje, la chaquetilla de diferente color que los pantalones.
 
            El diseño de la chaquetilla puede ser de solapa o cerrada con botones. Las de solapa llevan chaleco.
 
            El pantalón puede estar diseñado también de diferentes formas. Puede ser largo de un mismo color hasta abajo; largo hasta abajo con un vuelto mostrando el forro que suele medir unos cuatro o cinco centímetros; y también puede ser corto, pasando a denominarse calzona, y su longitud se acorta diez o doce centímetros por encima del tobillo adornándose en su parte baja por unos ojales y caireles de diferentes metales pudiendo ser estos: botones, figuras taurinas, hierros de ganaderías, etc. Dependiendo del tipo de pantalón a utilizar variará también el tipo de calzado. Con el pantalón largo se utilizan botines cortos y con la calzona la bota deberá de ser alta.
 
            Los espadas, durante el paseíllo, llevan sobre el hombro derecho un chaquetón o marsellés, que es un abrigo corto entallado con solapas y coderas, el cual utilizan para protegerse del frío.
 
            Con el traje corto los espadas utilizan como complementos: una camisa blanca, un sombrero de ala ancha o una gorrilla y en la cintura una faja o un pañuelo de diferentes colores.
A. Marín