PROPUESTA DE NUEVO REGLAMENTO
EDICIÓN NÚMERO V
En el año 2005 nos ha dado la sorpresa de una revisión del Reglamento Taurino por parte de la Junta de Andalucía lo cual viene a significar que algo se mueve en un mundo tan inmovilista como este del toro.

Pero ...¿la Junta de Andalucía puede modificar el reglamento taurino unilateralmente?: si, porque tiene competencias en este sentido dentro de las normas generales del estado.

Las modificaciones están a la espera de la aprobación parlamentaria y de ser así serían de obligado cumplimiento a partir del año 2006.

A todo esto ¿es necesaria una revisión?. En mi opinión y en la de la mayoría de los aficionados, sí, existen aspectos importantes que es necesario modificar y así lo han reclamado distintos sectores de la fiesta.

¿Están todas las modificaciones que son?. Seguramente no, pero algo es algo, eso siempre es positivo y estoy convencido que va casi siempre en favor de la fiesta de los toros sobre todo si todos los actores son escuchados y según la Consejería de Gobernación, se han consultado a más de cien colectivos.

A modo de resumen, los aspectos más importantes que cambian o se pretende cambiar son:

Crear un registro de empresas organizadoras de espectáculos taurinos, siendo preceptivo el depósito de una fianza que de respuesta a las múltiples incidencias que se puedan originar. ¡Ya era hora!.

En lo referente a los reconocimientos veterinarios, los ganaderos podrán lidiar toros sospechosos de afeitado bajo su responsabilidad. Los presidentes de los festejos, a partir de ahora podrá serlo cualquier aficionado (se supone con conocimientos probados). Se regula de alguna manera la venta de entradas y abonos. Se suprime el concepto de trapío a nivel oficial ya que es una impresión subjetiva. Se hace una propuesta de reducción del peso de los novillos y posiblemente de los toros.

Las plazas con diámetro menor de 35 metros no podrán ofrecer espectáculos de rejoneo y las menores de 33 metros no podrán dar espectáculos picados.

Se regula la suerte de varas reduciendo el peso del caballo y las dimensiones de la puya. Se define como potestad del matador el cambio de tercio según su criterio.

Se propone eliminar las banderillas negra. Se crea un sistema de responsabilidad de presidentes y delegados gubernativos para los casos de incumplimiento del reglamento taurino.

En relación a la duración de las faenas se propone contar el tiempo desde el primer pinchazo siendo el primer aviso a los tres minutos y los siguientes a los dos minutos.

En las plazas de tercera categoría siempre y cuando sean permanentes sería posible el indulto. Aquí creo que pueden aparecer intereses creados y ser motivo de conflictos.

Existen otras propuestas probablemente menos trascendentales pero bien encaminadas.

Con todo esto queda una vez más de manifiesto que en Andalucía se apuesta fuerte por la fiesta con sus más de 300 recintos taurinos y una afición muy viva.

Como inconveniente, me planteo el riesgo real de que cada comunidad autónoma elabore sus modificaciones particulares dando lugar a la aberración de crearse 16 reglamentos distintos, pero esto también tendría arreglo...... con el popular “CONSENSO”.

JUAN TOMÁS GILABERT