DAVID LORENTE DEBUTÓ CON PICADORES

 

FLIKA: UN CABALLO EN EL RECUERDO DEL REJONEADOR MANUEL CARVAJAL

 

   Los primeros contactos que yo tuve con el mundo del toreo fueron como los de tantos oscenses, acudir a la plaza de la calle Alhóndiga,  que se distinguía por una cabeza de astado hecha en escayola encima  de la puerta y que, por cierto, todos esperamos  ver de nuevo.

   A esas edades tempranas hay  recuerdos que se graban  para siempre.

   Eso me ocurrió a mí con  la cogida al salir de un embroque que le produjo un toro de mucho genio a un caballo blanco de nombre Flika, montado por el rejoneador Manuel Carvajal. Recuerdo cómo  salía parte del intestino por aquel orificio de la mitad del abdomen. El caballo, asustado, fue retirado de la plaza y tristemente después nos enteramos  de la muerte de aquel  bello animal.

  Aprovechándome de un amigo común, he tenido el placer de compartir un rato con este rejoneador granadino, el cual nos recibió en su hacienda de marcado acento taurino, museo y disfrute para cualquier aficionado, donde el recuerdo y hasta el espíritu  de aquel infortunado caballo recorre todos los rincones.

 El torero, extraordinariamente afable, lleno de anécdotas y en forma, nos contó algunas

cosas para nuestra revista.

-¿Qué recuerda de aquella  tarde? 

-Fue el día 3 de Septiembre de 1967 y se trataba de una sustitución en un  festival del que se había caído del cartel Rafael Peralta precisamente por las medidas de la plaza; el toro se llamaba Relicario, y tenia demasiado trapío para esa plaza; la ganadería era de Piris-Sola, que se anunciaba como El Camarate; el empresario era Ángel Galindo.

 Sin duda la tarde más triste de mi vida.

 

-¿En otro tipo de plaza habría ocurrido?

-Eso no lo podemos saber, pero quise acudir a ese festejo  desoyendo los consejos de los que me rodeaban porque era la primera vez que toreábamos en Huéscar. Sin duda por aquel entonces rejonear en esa plaza y debido a sus dimensiones era muy arriesgado para un caballo y yo presentí algo parecido aquel día al ver la plaza.

 

-¿Qué supuso aquella  tarde  en su carrera?

- Nada menos que mi primera retirada  del toreo. Aquel caballo era demasiado importante para mí.

 

-¿Fue un antes y un después.?

-Sí, aquella tarde marcó mi futuro. Después de estar un año retirado de los toros, sustituí a Flika por Capricho, otro gran caballo, e hice el paseíllo  5 años más . No sabemos cómo habrían sido las cosas montando a Flika.

 

-Cuéntenos algo de aquel caballo.

-Era un yegua blanca extraordinariamente valiente que tenía 8 años y fue la que me hizo rejoneador. Había sido un regalo de mi padre cuando tenía yo catorce años. Nos comunicábamos mirándonos, era mi preferida, con ella hacía el paseíllo y ponía banderillas; aún conservo sus crines y su cola.

 

-¿Recuerda con quién compartía cartel aquella tarde?

 - Con Vicente Blau “El Tino”, “ Limeño” y Manuel Amador.

 

-¿En estos tiempos  se podría haber salvado el caballo?

-Creo que no, cuando a un caballo se le rompe el peritoneo tiene muy pocas posibilidades de salir adelante.

   A pesar del trabajo de los veterinarios que intervinieron en  la misma plaza, el que realizaron en Guadix  y finalmente en la finca de Granada no  pudieron salvar a Flika; murió a las 5 de la madrugada del día siguiente.

 

-¿Volvería a ser rejoneador habiendo pasado lo pasado y vivido lo vivido?

-Ahora mismo.

 

-¿Cuál es su relación actual con el mundo del toro?

-Tengo tres caballos  y monto  casi a diario en la finca con carro-toro, doy conferencias sobre el mundo del caballo e incluso estoy escribiendo un libro; al igual que no existen ex-médicos, no hay ex-toreros. Yo creo que el torero nace y muere torero; procuro ir a todos los festejos que puedo.

 

-¿Cómo ve la fiesta actualmente?

- Como nunca y el rejoneo aún mejor. Pablo Hermoso de Mendoza lo ha puesto en la cima. Recuerdo que en aquellos años se nos consideraba a los rejoneadores “señoritos” porque no estaba pagado, los gastos eran muchos y prácticamente toreábamos por afición; ahora, afortunadamente las cosas han cambiado mucho.

 

-Apueste por un cartel y por un rejoneador actual. (No duda ni un instante)

-Pablo Hermoso de Mendoza, Francisco Rivera Ordóñez y Cayetano.

 

-¿Ha vuelto por Huéscar?

-Sí, y he visto que la plaza se ha arreglado  y se han ampliado sus dimensiones.

 

-¿Volverá?

- Seguro

 

Pues hágalo, maestro, porque Huéscar le debe algo. Le esperamos.

            Un placer.

JUAN TOMÁS GILABERT