LAS DIFERENTES SUERTES Y EL TOREO VARIADO

 

 

LA SUERTE DE BANDERILLAS

 

 

El tercio de banderillas viene después del tercio de varas y tiene como objetivo reactivar y alegrar al toro, que generalmente queda aplomado tras este tercio, estimulándolo para la lidia pero sin restarle fuerza para el tercio de muleta.

 

El origen de esta suerte es tan antiguo como el toreo. En un principio el banderillero las ponía una a una. Con una mano cogía la banderilla y con la otra el capote con el único fin de poder hacerse el quite. Se cree que Bernardo Alcalde Merino fue el primer torero que banderilleó colocando banderillas de dos en dos y a dos manos. Por entonces a la hora de realizar esta suerte no se guardaba ningún orden y las clavaban allí donde podían. En la época de Pedro Romero fue cuando se implantó el orden para banderillear.

 

Generalmente a la hora de ejecutar esta suerte se colocará al toro entre las rayas de los picadores y los medios. El banderillero se colocará en los medios y a espaldas de este se colocará el matador que siga al espada de turno mientras que el tercer matador deberá situarse en el tercio para poder entrar al quite, si fuese necesario, a la salida de la colocación del par por el banderillero. Al lado de el se colocará el tercer subalterno de la cuadrilla del espada que se encuentre en los medios pendiente de intervenir si fuese necesario. El espada de turno observará durante este tercio con todo lujo de detalles los movimientos del animal y su comportamiento para la posterior faena de muleta.

 

Para poder dar por finalizado este tercio los banderilleros habrán colocado en el animal al menos cuatro de los seis palos. Esta suerte también la ejecutan los matadores de toros y novilleros e incluso pueden invitar a otros compañeros a compartir este tercio.

 

A continuación defino algunas de las formas de ejecutar esta suerte:

 

A Cabeza pasada.- Cuando se coloca el par sin cuadrar en la cara y una vez pasada la cabeza de la res.

Al cuarteo.- El banderillero se coloca con un palo en cada mano, igualado con el toro, de frente y a una distancia conveniente. Una vez situado busca el lado por el que va a salir y al llegar a la cara de este junta los pies al mismo tiempo que las manos y cuando el toro humilla la cabeza para intentar cogerle el banderillero alza los brazos con las manos juntas y clava los palos saliendo de la suerte al mismo tiempo que el toro levanta la cabeza.

A la media vuelta.- Es un recurso que se practica cuando el toro no acude al cite. El banderillero entrará por la parte trasera de la res llamándole la atención y al volverse esta le clavará el par.

Al sesgo.- Se utiliza con toros aquerenciados en tablas. El banderillero se coloca por el lado, en paralelo a tablas, y para por la cara del toro sin cuadrar clavando el par y saliendo por los terrenos de afuera.

Al relance.- Consiste en clavar el par aprovechando la salida del toro de un capotazo o de otro par de banderillas.

Al quiebro.- Se coloca al toro en la posición adecuada y el banderillero se pondrá frente a él con los pies juntos, y provocando la arrancada con la voz o con movimientos del cuerpo lo espera y un poco antes de que llegue a su altura saca una de sus piernas con la que le marcará la salida y al volver su pierna a la posición anterior levantará los brazos y clavará los palos.

Al violín.- Se puede realizar al cuarteo y de poder a poder. El torero lleva los dos palos en una mano y al llegar a la altura del toro las clava pasando la mano en la cual lleva los palos por encima del hombro contrario.

 

A. Marín