BRINDIS AL CIELO
   

            Desde que se editó la primera revista he venido dedicando este apartado a socios de esta Peña Taurina y a aficionados y personalidades del mundo del toro que año tras año desgraciadamente nos han ido dejando. Nunca me ha sido nada fácil trasladar a un papel los sentimientos que en esos momentos sentía sobre aquellos a los cuales dedicaba mi artículo. En estos momentos esos sentimientos se están agravando aún más y poco a poco se me están humedeciendo los ojos y tengo como un nudo en la garganta y el pulso tembloroso porque quiero rendir un pequeño homenaje a través de este artículo a un socio y compañero de la Junta Directiva, pero sobre todo, a un excelente amigo y una mejor persona.

 

            Desgraciadamente Antonio Gallardo Polaino falleció el día 26 de noviembre pasado. Nadie nos podíamos imaginar que una persona que gozaba de buena salud, en tan solo mes y medio una maldita enfermedad se lo iba a llevar. Para todos los componentes de la Peña Taurina pero sobre todo para los miembros de la Junta Directiva  ha sido un tremendo varapalo que aún a día de hoy nos está costando mucho trabajo y esfuerzo sobreponernos y asumir ésta gran pérdida.

 

            Antonio fue uno de los socios fundadores de la Peña Taurina “Tendido Cero” en el año 1997, ha sido miembro en las diferentes Juntas Directivas de la Peña desde que ésta se fundó ocupando cargos como vicesecretario, vicepresidente y tesorero y con su trabajo y dedicación ha contribuido al buen funcionamiento de la misma.

 

            Desde incluso mucho antes de la fundación de la Peña hasta el día de su fallecimiento han sido innumerables los viajes que hemos realizado juntos a diferentes ciudades tales como Madrid, Sevilla, Granada, Almería, Murcia, etc y a muchos pueblos de esta y otras provincias y de esta y otras comarcas para presenciar corridas de toros y novilladas y comentar las diferentes faenas que por las distintas plazas hemos ido viendo. He disfrutado mucho de su compañía y de las exquisitas meriendas que siempre nos preparaba y tengo que decir que jamás hemos tenido ni la más mínima riña ni ha causado problema alguno, ha sido un amigo ejemplar.

 

Todos los que le conocimos sabemos que por donde pasaba iba haciendo amigos con facilidad por su carácter abierto y por ser una persona amable y servicial, y aunque soy consciente de que su familia le necesitaba aquí imperiosamente, solo me queda la satisfacción de decir que, ya que Dios quiso llevárselo con él, allí también habrá hecho grandes amigos como Joselito, Belmonte, Manolete, Paquirri, etc…..

 

            ¡¡ Va por ti !!

 

MARCOS FERNÁNDEZ ARIAS