HERMOSA TARDE DE TOROS
   

MANUEL GUTIÉRREZ TROYA

Aficionado de Granada

 

En la plaza, tarde de toros,
oliendo a albero relamido.
Señoritos con sus jacas
paseando con trote corto
camino de los tendidos.

Largas colas en las puertas,
todos los pases vendidos,
y vendedores en ristre
te ofrecen cuanto pueden
por un humilde suspiro.

Grupos alegres de mirones
degustan paladares finos
con recipientes de vino.
Aromáticos puros largos
portándolos encendidos.

¡Ya comienza la corrida!
todos toman el “olivo”,
solos quedan los toreros
con sus temores en silencio
frente al toro embravecido.

A quien vencerá la muerte.
El enigma esta servido.
Observen amigos míos
como el Señor los vigila
con sus cinco sentidos.
 

Atentos: La vista al frente.
¡Agudizad todos el oído!
y a recrearse en la Fiesta,
que entre el olfato y tacto
el gusto se ha refundido.

¡Como torea el maestro!
el mundo está embebido,
hasta el toro de la muerte
con su testuz prepotente
se ha dado ya por vencido.

Por la puerta del Cielo,
entraron los escogidos,
los que con arte y valor
nos regalaron su sangre
dejándonos muy afligidos.

Dejarlos pastando pues,
a esos cobardes resentidos,
y aquellos que se resisten
a ver la muerte en la arena
y alaban a los embutidos.

¡Falsos, más que falsos son!
y más que falsos mendigos,
pues se venden en la sombra
por unas pocas monedas
o por un puñado de higos.