TOREO Y FLAMENCO
   
JUAN MIGUEL ALONSO FERNÁNDEZ

 

El torero a pié y el cantaor flamenco han sido dos artistas que, en su génesis y durante bastante tiempo, estuvieron vinculados al ambiente de la marginalidad social.

 

Durante algún tiempo pretérito el toreo estuvo mal considerado, hoy también por una minoría antidemocrática, hasta el punto de que se consideraba como un oficio infame comparado al de matarife; y como no podía ser de otra manera, en este ambiente tan hostil no tardaría en aparecer el cantaor flamenco, que en muchas ocasiones era costeado por alguna figura del toreo, y que al final ambos se convertirían en acérrimos seguidores del arte del otro, es decir, el toreo un gran aficionado al cante y el cantaor un gran aficionado a los toros.

 

Con el paso del tiempo el café-cantante sería un lugar de encuentro taurino-flamenco, y allí se celebrarán las más grandes fiestas organizadas por los famosos toreros, donde se cantarán las mejores faenas y las horribles tragedias ocurridas en los ruedos. Hay una copla que lo dice de forma significativa:

 

“esta noche voy a ir

al café de los naranjos

donde van los cantaores

y los mejores toreros”.

 

O como dijo Pepe Marchena, uno de los grandes del cante: “cantaores y toreros venimos a ser como una misma familia, son muchos los toreros que saben cantar, y raro será el cantaor al que los toros no le gusten”.

 

Y como es natural esta estrecha vinculación entre lo taurino y lo flamenco, fructificará en uniones amorosas. Son innumerables, a lo largo de la historia, las parejas formadas por toreros y cantaores, relacionados por lo general cargadas de extrema pasión y de rasgadores desencuentros, propios de dos formas de entender la vida –los toros y el cante- en los que se pasa con exquisita facilidad del éxito al fracaso, de la ovación a la bronca, del encumbramiento al más terrible de los olvidos. Algunos de estos enlaces con más calado han sido los protagonizados por Fernando “El Gallo” y Gabriela Ortega; Rafael “El Gallo” (hijo del anterior) y Pastora Imperio (hija de la Mejorana); Sánchez Mejías y la Argentinita (que también fue novia de Joselito); Antonio Márquez y Concha Piquer y la hija de estos, Conchita con Curro Romero; el Pescailla y Lola Flores; Paquirri e Isabel Pantoja; Ortega Cano y Rocío Jurado; y las actuales y paisanas cantaoras Estrella Morente y Marina Heredia con los toreros Javier Conde y Pedro Pérez “Chicote”, respectivamente. Y no podemos dejar en el tintero el más reciente noviazgo Cayetano y Eva González que aunque no canta en público, es entre otras cosas, presentadora de un conocido programa sobre la copla.