20/10/2007 HUÉSCAR, UN SITIO EN EL CORAZÓN

ANTONIO JOSÉ LORITE

Matador de toros

La alternativa es el día más importante en la carrera de un torero. Para algunos es sólo el principio de una trayectoria cargada de éxitos, para otros es prácticamente el final de su carrera.
Cuando uno empieza a querer ser torero con lo primero que sueña es con grandes faenas, con cuajar "ese" toro en "esa" plaza, con la puerta grande de Las Ventas o con verse anunciado con las figuras del toreo, y aunque en ese momento no repare en el detalle, para cumplir todos esos sueños inevitablemente hay que ser Matador de Toros. Con el día de la alternativa uno empieza a soñar más tarde, una vez superada la primera etapa, cuando el valor ya se ha puesto a prueba en varias ocasiones y se han conseguido los primeros objetivos, la primera becerra, el ansiado debut de luces y el primer paso realmente importante que es el debut con picadores, aquí uno se da cuenta de que esto va en serio, el volumen del utrero es casi igual y a veces superior al del toro, todo cambia, la expresión de su mirada, la velocidad a la que embiste....y algo que puede pasar desapercibido para el aficionado pero que impresiona mucho es la testuz del animal llena de rizos que se extienden por la cara y por buena parte del morrillo, es algo que impone, del eral que venía y se iba a cien por hora ya no queda ni rastro, al utrero hay que engancharlo, esperarlo, hacerle que pase y vaciarlo, y todo esto a una velocidad muy reducida marcada por su volumen y por el puyazo que ahorma su embestida.


Aquí es cuando uno empieza a darse cuenta si realmente quiere ser torero y lo más importante, si realmente uno tiene las condiciones necesarias para serlo. El utrero, el nivel de exigencia y las infinitas dificultades con las que cualquier novillero se encuentra a la hora de sumar festejos hacen de esta etapa la más dura, sólo quién realmente quiere ser, aguanta ese tirón y se sobrepone a todo en una lucha constante que le lleve al ansiado día en el que convertirse en Matador de Toros. Es en este tiempo cuando realmente empiezas a soñar e imaginar el día de tu alternativa, plaza, cartel, padrino....en tu mente se celebra esa corrida una y mil veces, cada vez con un vestido y unos compañeros distintos, aunque siempre el gran día se salda con un triunfo apoteósico, es inevitable que la mente viaje hacia el futuro y sueñe, ese sueño es precisamente una de las cosas que te mantiene en pie. Para mi particularmente, esta etapa fue muy dura. Pero no quiero hacer de este artículo una queja, mis circunstancias fueron las que fueron y pasado el tiempo me alegro de que esos años fueran así porque me ayudaron a superarme, me hicieron conocer realmente el mundo del toro y a mí mismo, curtiéndome de verdad como hombre y como torero. En este tiempo al contrario de lo que les ocurre a la mayoría de toreros cada temporada que pasaba yo veía más lejos el ansiado día de mi alternativa, habiendo momentos en los que pensé que no llegaría nunca y tendría que renunciar a mi vocación como torero y con ello a todos mis sueños. Pero fue en 2006 cuando las cosas para mi empiezan a ponerse un "poquito" más de cara, sumando un mayor número de novilladas y teniendo así la continuidad como para plantearme dar el paso definitivo. En 2007 tras una temporada cargada de triunfos ante novilladas muy fuertes, después de 8 años de lucha es cuando me siento realmente preparado, tengo la necesidad de enfrentarme al toro, sin duda, es el momento de hacerme matador de toros. Cuando la temporada está terminando y un año más se escapa sin que llegue el ansiado momento aparece en mi vida Huéscar.

 

Para mi la alternativa no sólo fue hacerme matador de toros, fue mucho más que eso. Siempre había soñado con una alternativa de campanillas, plaza grande, cartel de figuras, vestido de estreno... pero para mi Huéscar ese día se convirtió en la capital mundial del toreo, su plaza la más bonita del mundo y su gente, mi gente. A día de hoy sigo sintiendo lo mismo porque en esa placita de toros transcurrió la jornada más feliz vida.

Aquel 20 de Octubre de 2007 la vida me dio algo mucho más importante que estrenar un vestido, hacerme matador de toros o cualquier otra cosa de las que había pedido y soñado tantas veces, la vida esta vez se puso de mi lado y me dio la oportunidad de hacer feliz a la persona que más me ha querido y que más me ha dado en esta vida, mi madre. En aquel momento atravesaba el peor momento de su vida pero no quiso perderse el gran día, era la primera vez que venía a la plaza a verme y aquel "Cancionero" de Alcurrucén con el que me doctoré se lo brindé a ella: "El toro más importante de mi vida a la mujer más importante. Te quiero" y en ese momento fue cuando lo entendí todo, esos años de lucha, todos los sin sabores, la dificultades, todo lo entregado a esta profesión había merecido la pena, el toreo me devolvía más de lo que yo le había dado y no lo hacía en forma de dinero, fama, éxito...lo hacía con algo realmente importante, estaba haciendo feliz, dando fuerza y sentido a la vida de la persona más importante de la mía.
Sabina canta " Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver" y por eso solo volví al año siguiente a recoger el trofeo al triunfador de la corrida, no he vuelto a Huéscar.

Mi madre ya no está entre nosotros, pero me consta que se fue sintiéndose orgullosa de mi, de lo que había sido capaz de luchar por conseguir mi sueño y feliz porque lo conseguimos juntos. Todos los días de mi vida pienso en ella e inevitablemente pienso en Huéscar. Me prometí a mi mismo que sólo volvería para torear, hoy por hoy torear es lo más importante de mi vida. Mi lucha ahora pasa por ser capaz de remontar mi carrera y conseguir ser el torero que siempre he querido ser, ese torero que espera volver alguna tarde a la plaza más importante de su vida a cuajar un toro...y mirar al cielo.