LOS FESTEJOS EN LA ALHAMBRA (y 7)

JESÚS DANIEL LAGUNA RECHE

 

(Sigue del número anterior)

4. CONSIDERACIONES FINALES.

Entre los años 1805 y 1810 van reduciéndose poco a poco las referencias a las fiestas de toros en la Alhambra, y en 1820 está fechada la última que aparece en catálogo. La imposibilidad de trabajar en el Archivo Histórico de la Alhambra prescindiendo del catálogo, a lo que hemos de añadir los importantes problemas del mismo en la descripción de las diferentes piezas documentales, me ha hecho desistir del intento de buscar fuentes no catalogadas que pudiesen estar fechadas en los siglos XVI y XVII y a partir del año 1820.
Por todo ello desconozco cómo se realizaban las fiestas taurinas hasta al menos fines del siglo XVIII, y hasta qué fecha continuaron celebrándose. Quizá una investigación más exhaustiva pueda resolver esta duda.
El objetivo de este trabajo no ha sido realizar una detallada descripción de las celebraciones toreras de la Alhambra, sino un acercamiento que permita al lector conocer todos los aspectos importantes de éstas sobre la base de los expedientes documentales conservados y catalogados en el Archivo Histórico del Monumento.

Podría haber sido más detallado, o haber aportado más datos sobre los diferentes aspectos relacionados con nuestro tema de estudio, como los contratos, los gastos, etc., o haber elaborado largas listas de nombres de albañiles, peones, carpinteros, esparteros, cobradores, guardias y demás personas que tuvieron relación con lo que nos interesa, o hacer el desglose de las muchísimas relaciones de gastos, partes de vigilancia o empleados en cada función, que hubieran ayudado a ocupar un buen número de folios pero que despiertan poco o nulo interés en los lectores. He creído desde el principio que era mucho mejor no extenderse, y realizar una síntesis que con breves comentarios y algunos ejemplos permita hacernos una idea más o menos aproximada de nuestro tema de estudio.
El trabajo ya está hecho, y toca ahora al lector opinar sobre él.

5. FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA.

5.1. Fuentes.

-Todos los documentos consultados pertenecen a la Sección Histórica del Archivo de la Alhambra. Han sido consultadas las piezas correspondientes a las siguientes signaturas: L-falta, L-209-1 (legajo 226), L-115-6 (legajo 131), L-296-1 (legajo 303), L-162 (legajo 180), L-293-10 (legajo 300), L-165-32 (legajo 183), L-53-32 (legajo 61), L-171-17 (legajo 189), L-171-32, L-176-7, L-181-18 (legajo 203), L-315-1-6, L-176-7 (legajo 196), L-177-2 (legajo 198).

5.2. Bibliografía.

-MORENO OLMEDO, María Angustias, “Catálogo del Archivo Histórico de la Alhambra”, Granada, Patronato de la Alhambra y el Generalife, 1994.
Esta publicación es el único instrumento de descripción de los fondos documentales de este archivo. A pesar de sus defectos es imprescindible su uso para cualquier consulta.

-PATRONATO DE LA ALHAMBRA Y GENERALIFE (textos de Jesús Bermúdez López y Pedro Galera Andreu), “La Alhambra y el Generalife. Guía oficial de visita al conjunto monumental”, Granada, 1998.
En relación directa con la temática de este trabajo esta obra no aporta nada, pero es muy útil para conocer las transformaciones más importantes que desde el siglo XV han sufrido la Alhambra y su entorno, en muchas de las cuales tuvieron mucho que ver las corridas de toros.

-VÍLCHEZ VÍLCHEZ, Carlos, “La Alhambra de Leopoldo Torres Balbás (Obras de restauración y conservación. 1923-1936)”, Granada, Comares, 1988.

-“Imágenes en el tiempo: un siglo de fotografía en la Alhambra. 1840-1940. Sala de exposiciones del Palacio de Carlos V, conjunto monumental de la Alhambra. 15 de enero al 15 de junio de 2003”, Granada, 2002.
Las fotografías de esta obra ilustran perfectamente el deterioro que sufría el conjunto monumental en el siglo XIX, y dan una idea de lo que pudo cambiar en épocas anteriores.


RESUMEN

El presente artículo es un breve estudio de los festejos taurinos celebrados en la plaza de toros de la Alhambra desde la conquista de Granada y hasta bien avanzado el siglo XIX, época en la que el conjunto monumental empezó a dejar de ser habitado para ser restaurado y puesto en valor.